domingo, 7 de abril de 2013

El difícil después

Hay un momento en la vida de toda mujer donde el tiempo parece detenerse pero, a la vez, sentís que envejecés un año por cada día que pasa. Es 'el después del rompimiento', ese período en el que te dedicás solamente a estar triste. Lo curioso es que cada quien encuentra un modo distinto de exteriorizarlo...

Una amiga lloró todos los días por casi tres meses después de que su novio la dejó. Lloraba antes de irse a dormir y al levantarse, lloraba en la calle camino al trabajo y también encerrada en el baño de su oficina, lloraba mientras salía a correr, en las reuniones de amigas, en el super, ¡en todos lados!

Otra amiga sufrió un insomnio severo cuando su amado le pidió 'un tiempo' (paréntesis: este tema da para otro post completo). Conciliaba el sueño a eso de las 3 am y se desvelaba media hora después, daba vueltas en la cama hasta que a las 6 am tomaba sus rollers rumbo al Rosedal y se quedaba ahí girando hasta el momento de volver a su casa para ir al trabajo. Le duró un par de semanas, o más bien hasta que volvió con su novio.

Una tercera amiga sufrió un ataque gourmet. Después de cortar con su novio, descubrió que tenía una cocina y un don para darle uso. Cocinó mermeladas y salsas, amasó pastas y panes, horneó tartas y pies. Llenó su freezer, invitó a sus amigos a comer a diario, engordó un par de kilos y, al cabo de unos meses, se puso de novia con otro al que conquistó "por el estómago", diría mi abuela.

"I needed a plan. A plan to get over my man ... and what's the opposite of man? Jam!"

 

(de la serie Friends)

N. del A.: desde 1:10' a 2:20' hay mermelada pero, después, Monica en su afán de olvidar a Richard tiene una idea aún más desopilante.

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