Una amiga lloró todos los días por casi tres meses después de que su novio la dejó. Lloraba antes de irse a dormir y al levantarse, lloraba en la calle camino al trabajo y también encerrada en el baño de su oficina, lloraba mientras salía a correr, en las reuniones de amigas, en el super, ¡en todos lados!
Otra amiga sufrió un insomnio severo cuando su amado le pidió 'un tiempo' (paréntesis: este tema da para otro post completo). Conciliaba el sueño a eso de las 3 am y se desvelaba media hora después, daba vueltas en la cama hasta que a las 6 am tomaba sus rollers rumbo al Rosedal y se quedaba ahí girando hasta el momento de volver a su casa para ir al trabajo. Le duró un par de semanas, o más bien hasta que volvió con su novio.
Una tercera amiga sufrió un ataque gourmet. Después de cortar con su novio, descubrió que tenía una cocina y un don para darle uso. Cocinó mermeladas y salsas, amasó pastas y panes, horneó tartas y pies. Llenó su freezer, invitó a sus amigos a comer a diario, engordó un par de kilos y, al cabo de unos meses, se puso de novia con otro al que conquistó "por el estómago", diría mi abuela.
"I needed a plan. A plan to get over my man ... and what's the opposite of man? Jam!"
(de la serie Friends)
N. del A.: desde 1:10' a 2:20' hay mermelada pero, después, Monica en su afán de olvidar a Richard tiene una idea aún más desopilante.
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