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domingo, 23 de junio de 2013

Amores platónicos, celos verdaderos

Se conocieron en un curso extra curricular y, un par de salidas mediante se convirtieron en amantes. Él era bastante mayor que ella y tenía novia. Ella recién terminaba un noviazgo problemático y, tal como canta Cyndi'sólo quería divertirse´. Se veían varias veces en la semana y habían logrado una conexión única, hasta que él comenzó a ponerse un poco obsesivo. Cuando no pasaban el día juntos, la llamaba, especialmente cuando sabía que ella saldría con amigas; como ella no le atendía el celular, le dejaba infinidad de mensajes en el contestador del teléfono de su casa. También le mandaba mensajes celándola o la pasaba a buscar sorpresivamente por la puerta del trabajo.
Un día, mientras hablaban por teléfono, ella hacía zapping en la tv, hasta que encontró en un canal Los Puentes de Madison. Se detuvo y se perdió en la mirada de Clint Eastwood justo cuando el amante en cuestión le estaba contando algo importante. Entonces ella dijo, "perdón, no te escuché, me entretuvo Clint Eastwood en la tele" y a él le agarró un ataque de celos. De ahí que la relación se fue a pique y de ahí también que a mi amiga le quedara como apodo "la novia de Clint".

Tal vez los celos se presentaron porque él era muy parecido a Robert y "amaba a mucha gente pero a nadie en particular". De todos modos, a diferencia del personaje que representa Clint, este Robert nunca pidió disculpas...



(de la película The Bridges of Madison County)

miércoles, 17 de abril de 2013

Caos

Vivían en distintos países y ambos eran conscientes de que se atraían lo suficiente como para enloquecer en una noche, pero no tanto como para perpetuar dicha locura. Él era un rockero en todo sentido y, aunque a ella le atraía el rock, su vida era más parecida a una balada. Fue un reencuentro. Ellos habían tenido un affaire un par de años atrás.  Era ella quien estaba de visita esta vez y, en el entusiasmo por verlo, se permitió a si misma que locura y burbujas se le subieran a la cabeza. Por eso, después de una fugaz salida a tomar un trago, aceptó ir al departamento de él.
Al entrar al recinto del joven, el efecto del alcohol que había bebido no le impidió observar la extraña decoración: pilas de cartas -que parecían cuentas por pagar- 'alfombraban' el piso, un sillón adornado por prendas de vestir amontonadas se asomaba en el fondo, seguido por un ventanal sin cortinas y una cómoda que parecía un cementerio de bebidas alcohólicas. Pero era tanto lo que él la atraía, que decidió seguir adelante con la situación, es decir, hacia la habitación. Allí la recibió un placard con las puertas abiertas y cientos de zapatillas de lona que parecían multiplicarse a tal punto, que no podía distinguir si algunas formarían un par. Un colchón tirado en el piso hacía las veces de "lecho", aunque carecía de sábanas. Tal vez ella tuvo la sangre demasiado fría como para dejar de lado tamaño desorden o, tal vez, la situación fue demasiado candente; la cuestión es que ambos lograron consumar su encuentro amoroso. Al día siguiente, la despertaron unas cosquillas en los pies pero, al abrir los ojos, notó que él estaba demasiado lejos y dormido como para ser el intérprete de las mismas...

Cuando la fantasía no tiene cabida... Dirty


(de la serie Friends)

domingo, 7 de abril de 2013

El difícil después

Hay un momento en la vida de toda mujer donde el tiempo parece detenerse pero, a la vez, sentís que envejecés un año por cada día que pasa. Es 'el después del rompimiento', ese período en el que te dedicás solamente a estar triste. Lo curioso es que cada quien encuentra un modo distinto de exteriorizarlo...

Una amiga lloró todos los días por casi tres meses después de que su novio la dejó. Lloraba antes de irse a dormir y al levantarse, lloraba en la calle camino al trabajo y también encerrada en el baño de su oficina, lloraba mientras salía a correr, en las reuniones de amigas, en el super, ¡en todos lados!

Otra amiga sufrió un insomnio severo cuando su amado le pidió 'un tiempo' (paréntesis: este tema da para otro post completo). Conciliaba el sueño a eso de las 3 am y se desvelaba media hora después, daba vueltas en la cama hasta que a las 6 am tomaba sus rollers rumbo al Rosedal y se quedaba ahí girando hasta el momento de volver a su casa para ir al trabajo. Le duró un par de semanas, o más bien hasta que volvió con su novio.

Una tercera amiga sufrió un ataque gourmet. Después de cortar con su novio, descubrió que tenía una cocina y un don para darle uso. Cocinó mermeladas y salsas, amasó pastas y panes, horneó tartas y pies. Llenó su freezer, invitó a sus amigos a comer a diario, engordó un par de kilos y, al cabo de unos meses, se puso de novia con otro al que conquistó "por el estómago", diría mi abuela.

"I needed a plan. A plan to get over my man ... and what's the opposite of man? Jam!"

 

(de la serie Friends)

N. del A.: desde 1:10' a 2:20' hay mermelada pero, después, Monica en su afán de olvidar a Richard tiene una idea aún más desopilante.

viernes, 22 de marzo de 2013

De celosos o locos, todos tenemos un poco...

Ellos llevaban varios meses saliendo, pero se conocían de mucho antes. De hecho, ella podía recitarle de memoria las novias que él le había presentado cuando eran sólo amigos y también podía hacerle una lista completa de las amantes que intentaba ocultarle. La fama de "mujeriego" que él llevaba a cuestas, no era en vano. Semejante prontuario no le había impedido a ella jugarse por su amor, aunque siempre mantenía la llama de los celos encendida: el miedo de que él pudiese recaer en sus andanzas y engañarla, la acosaba.
Una noche, estaban en una fiesta en la casa de un amigo de él, cuando ella ve salir a su amado del baño acompañado de una supuesta 'muy amiga'. "¿Estaban en el baño juntos?". El pensamiento recorrió su mente como un relámpago y no terminó de procesar la idea que ya los estaba encarando a ambos con la furia de una leona. Él intentaba apaciguarla con un "te juro que no es lo que pensás", pero nada podía hacerla cambiar de opinión y al grito de "me estabas engañanado en mi propia cara" intentaba, con su metro sesenta, enfrentar al macho de metro ochentaypico que hasta entonces había sido su novio. La tercera en cuestión no se quedó atrás y trató de meter bocado explicando "sólo entré porque me estaba haciendo pis encima", sin embargo la pequeña dama enfurecida no atinó más que a revolearle lo que tenía a mano: su cámara de fotos (al mejor estilo Su Giménez lanzando por los aires el cenicero en dirección a Roviralta).
Después de una fiesta arruinada, una cámara de fotos menos -que además hizo añicos una mesa de vidrio del dueño de casa-, un novio que pasó a ser ex y el 'papelón de su vida' a cuestas, comprendió que los celos son inseguridades, que las inseguridades te hieren el alma y que cuando una tiene el alma herida se 'saca de quicio'...

... como le pasó a Mildred (Bette Davis en Of Human Bondage)



"You cad! You dirty swine! I never cared for you, not once! I was always making a fool of you. You bored me stiff. I hated you. It made me sick when I had to let you kiss me. I only did it because you begged me, you hounded me and drove me crazy! And after you kissed me, I always used to wipe my mouth. Wipe my mouth!"

sábado, 16 de marzo de 2013

¿Nos vemos?

Ellos se conocieron en el cumpleaños de un amigo en común. El único conocido que ella tenía en la fiesta era el cumpleañero. Él, en cambio, era amigo de todos. El flechazo fue instantáneo, él se acercó y comenzó una charla que hubiese durado toda la noche, pero también hubo baile, así que bailaron y se acercaron y, además de charlar, chaparon. Entusiasmados, encendidos y algo alcoholizados, se retiraron juntos a la casa de él. Y luego de una noche de pasión, amanecieron -resaca mediante-. Él le propuso prepararle un desayuno, pero a ella, tal vez por miedo, tal vez por vergüenza, la asaltaron unas irreversibles ganas de huir. En el trayecto que duraba el viaje en ascensor, ella se arrepintió, pero siguió adelante con su decisión, él le había gustado demasiado y eso la ponía nerviosa. Él la acompañó hasta el taxi y mientras ella subía, él esbozó un ligero "Nos vemos". Y fue en ese instante que ella supo que no se verían más...

Cuando "take care" quiere decir "take off"...


(de la serie Seinfeld)

lunes, 4 de marzo de 2013

El secreto

Ellos hacían caso omiso del dicho que anuncia "secreto en reunión es mala educación" porque, como trabajaban juntos, habían decidido que su romance sería top secret. Pero el secreto, además de protegerlos de una cargada eterna y evitarles chusmeríos, les producía una adrenalina difícil de equiparar. Ella lo provocaba mediante comentarios hot vía chat, a tan sólo dos escritorios de distancia. La entusiasmaba ver que él se enrojecía de vergüenza. A él le divertía mandarle mensajes cuando ella faltaba o llegaba tarde, o contarle lo que pasaba durante la hora del almuerzo. Los after office se habían convertido en el coqueteo perfecto: cada quien se retiraba por su cuenta y se volvían a encontrar, tiempo más tarde, en la casa de uno u otro. Muchas veces despertaban sospechas entre sus compañeros, que se disipaban con facilidad, pues nadie se los imaginaba juntos.
El secreto fue sobreviviendo y las mentiras creciendo. Una vez, él había invitado a todos sus compañeros a una reunión en su departamento, ella incluida. La fémina se esmeraba por hacerse la que desconocía completamente el lugar, y lo lograba -por momentos con bastante éxito-. Poco a poco los invitados se iban retirando pero ella y un par más quedaban. Hasta que el cansancio ganó y decidieron retirarse todos, ella también. Mintió una vez más y caminó para otro lado. Esperó en la esquina un tiempito y volvió a la casa de su amado. Y así, quién sabe por cuánto tiempo más hubiesen seguido, de no ser porque una de sus colegas había olvidado el celular en la casa del joven en cuestión y, cuando regresó para buscarlo, los encontró a los besos en el palier.

Un poco menos eufórico, pero igualmente sorprendente. El descubrimiento fue algo así...


(de la serie Friends)

jueves, 28 de febrero de 2013

The sound of love

O más bien of making it. Tal vez uno de los placeres más disfrutables de la vida puede convertirse también en el momento más bochornoso. Aunque 'que te escuchen' no es lo grave del asunto, lo terrible es que te lo hagan saber.

Una amiga mía se sabía de memoria los "ay, si, si sí" de su vecino, y cada vez que lo cruzaba en el pasillo o ascensor, 'acababa' por representar ese 'cántico' para sí misma. Otra de mis amigas solía despertar asustadísima en la madrugada porque la cabecera de la cama de sus vecinos repicaba en la medianera. A otra, no se le ocurría mejor idea que bajar el colchón al piso para poder amar a su novio sin 'molestar' a su roommate, ya que ella solía reprocharle a su compañera de departamento que "bajara el volúmen".

Una cuarta amiga no había reparado en los sonidos del amor hasta el día de su despedida de soltera, donde a una tía de su novio se le escapó un "Ustedes ya saben divertirse... ¡Si los habremos escuchado!". Poniendo en evidencia que los domingos al mediodía cuando toda la familia se juntaba a almorzar, resultaba más que obvio que 'los tortolitos' mentían al decir que se quedaban dormidos.

A veces, sobran las palabras (y los sonidos)...

 

(de la película Delicatessen)

lunes, 18 de febrero de 2013

El tan esperado beso

Era su primera cita. Él la pasó a buscar para ir a cenar. El lugar era de lo más romántico: luces bajas, velas, silloncitos... La noche se presentaba tal cual ella había soñando. Él le gustaba mucho y ella estaba nerviosa. Las hormonas pueden ser muy traicioneras cuando alguien te gusta tanto porque una se encuentra tan desorientada que se queda sin palabras y, lejos de lo que pregonaba nuestra queridísima Tita Merello, una pasa por gila, de verdad. Tal vez él también estaba nervioso porque esa noche estaba especialmente verborrágico. Así es como mientras él se adentraba en detalles contando una historia (que vaya una a saber qué decía) ella sólo podía escuchar una voz en su cabeza que repetía constantemente una pregunta: "¿cuándo me besará?". Su mente se limitaba a ese interrogante y su accionar a enrular un mechón de pelo en su mano y a moverse sensualmente mientras 'hacía de cuenta' que lo escuchaba. De repente, en un movimiento fugaz, él acercó su mano con dirección a acariciarle el rostro. "Es ahora" pensó ella mientras cerraba delicadamente los ojos. Pero en lugar de sentir el roce de los labios de su acompañante, sintió un cachetazo en el pelo. Así es, parece que sus movimientos 'románticos' la habían acercado tanto a las velas que terminó por prendérsele fuego un mechón. Y bueno, el romanticismo tiene sus costos...

Fue algo así (salvando las distancias, principalmente generacionales)


(de la serie Two and a Half Men)

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Me quedo o me voy?

El interrogante sonaba en su cabeza como la canción de The Clash. Era la segunda cita con él a la que había accedido. La primera había transcurrido un par de días antes y no la había deslumbrado para nada. De hecho, siendo ella diseñadora de calzado, tenía una especie de fijación con los zapatos (vale aclarar que anteriormente había dejado de salir con un par de chicos porque los zapatos que usaban no la complacían) ¡y a él se le había ocurrido combinar mocasines de cuero con medias deportivas! Esa noche trató de no pensar en eso, se decía a sí misma que no se dejaría ganar por su obsesión. El problema fue que a la segunda cita él acudió vestido exactamente igual, incluyendo los mocasines de cuero con medias deportivas. Ella se había esmerado en la producción para la ocasión: vestido, plataformas especialmente diseñadas por ella misma (que no eran idénticas de un pie y el otro, sino que se complementaban) rico perfume y hasta makeup -que no le resultaba nada habitual-. Fueron a comer, pero ella no podía ver más allá de los mocasines de cuero con medias deportivas: su conversación empezó a resultarle 'chata', no le atraían ni su profesión ni su voz, físicamente no la volvía loca y, para colmo, él criticó constantemente el lugar que ella había elegido para la cena. Pensó en ir al baño y no volver; pensó en fingir que se sentía mal y escapar; pensó en desplegar una buena versión de Andie en How to Lose a Guy in 10 Days, llorando sensiblemente por el trozo de animal muerto en el plato, pero la sugerencia de comer en una parrilla había sido suya, así que se quedó. Al finalizar la cita, él la acompañó hasta la puerta de su casa; ella se despidió tan prontamente que en el amague le dió un pico... Ella pensó "ya fue, no lo voy a ver más, espero que no se ilusione", pero él dijo "perdoname, pero no quisiera que esto se preste a confusión, sos divina pero la verdad es que no me siento cómodo con vos... te vestís demasiado extravagante". Y así fue como ella bebió un poco de su propia medicina. Y parece que se curó porque, un par de meses más tarde, se puso de novia con un chico que vivía subido a un par de alpargatas.



"Mary had a little lamb it's fleece was white as snow..."

martes, 12 de febrero de 2013

You make me melt

A veces el amor te hace volar tanto que te provoca ganas de estar cerca del piso. Te hace sentir como un helado al sol: derretimiento instantáneo. Eso es lo que sentía ella por él, se salía de sí misma. Aunque hacía ya varios meses que habían dejado de salir (nunca llegaron a un noviazgo), frecuentaban el mismo grupo de amigos. Así fue como una determinada noche, en una fiesta de cumpleaños, retomaron el histeriqueo. Ella jugaba el papel de superada (cualquier otro le hubiera recordado lo mucho que había llorado cuando él la dejó); a él le tocó el rol de 'banana'. De seguro él sabía lo que provocaba en ella, por eso en un momento se jugó a besarla en plena pista de baile y frente a todos sus conocidos. En ese mismo instante, ella perdió la noción de tiempo y espacio; entró en un mundo de fantasía y por el rato que duró el beso (que a ella le resultó eterno) creyó que su sueño se hacía realidad. Pero el pajarito del orgullo comenzó a picarle la cabeza: recordó su sufrimiento, sus momentos de nostalgia, el sabor amargo que le había dejado esa ruptura... Entonces pregutó a lo Coca Sarli: "¿Qué pretende usted de mi?", aunque él no le dio la respuesta que esperaba. Mientras ella suponía que él diría algo así como "Te amo, no puedo vivir sin vos, quiero que seas mi novia", él se limitó a un "Quiero pasarla bien", pinchándole el globo. "Wrong answer", pensó ella, así que lo dejó solo y se fue a buscar un trago. Cuando retomó el baile, para su sorpresa -nada grata-, él se estaba besando con otra, y ahí sintió que se hacía agua en el piso...

Una imagen vale más que mil palabras -¿Quién no experimentó algo así alguna vez?


(de la película Amélie)

viernes, 8 de febrero de 2013

A todas nos pasó...

Que aquel de quien te enamoraste tanto y por quien lloraste mares al cortar porque él le tenía "miedo" al compromiso, al poco tiempo se había puesto el traje de novio con otra. Bueno, tal vez no nos pasó a todas. A otras les pasó que él, que no creía en el matrimonio, se casó, (como le pasó a Sally en When Harry Met Sally) o aquel que no quería tener hijos fue papá; tal vez sólo cambió de profesión, hizo dieta o se afeitó el bigote que tanto te molestaba... (Seguramente nosotras también cambiamos algo pero, por lo general, no se excede del pelo). El punto es que ese momento en que te enterás su novedad, es aún más desgarrador que el corte en sí. Es un puñal directo al ego. "¿Por qué no conmigo?" es la pregunta. No hay respuesta. O tal vez sí, un gran "no tenía que ser" o un "todo pasa por algo" y otras del estilo: "no era para vos", "merecés alguien mejor", "él no te valoraba" entre muchas, muchas otras. Pero en ese instante no hay respuesta que consuele. Hay chocolates, hay trasnochadas, hay abrazos y hay charlas con sollozos. Hay películas, hay historias, hay ejemplos. Por suerte también hay tiempo y, aunque cueste, al final eso también pasa. Más adelante volvés a creer en el amor porque la esperanza es lo último que se pierde... Como decía el Martín Pescador, "pasarán, pasarán pero el último que-da-rá".




"He just met her... She's supposed to be his transitional person, she's not supposed to be the ONE. All this time I thought he didn't want to get married. But, the truth is, he didn't want to marry me. He didn't love me".